lunes, 30 de noviembre de 2009

Seductor trío de Bodega Alta Vista Reserva 2009

Bodega de Chacras de Coria, Luján de Cuyo

El Torrontés, con uvas de Cafayate, tiene una nariz con esos delicados aromas que definen a la variedad y un adecuada acidez. Tanto el Classic Malbec como el Cabernet Sauvignon son tintos jóvenes y potentes, ambos con 14 grados de alcohol, que tuvieron una crianza de seis meses en roble americano. Estos tintos pueden beberse ya, pero tienen una capacidad de guarda de tres años.

Los tres se prestan para diferentes platos, diferentes caprichos. Son los vinos ideales para acompañar comidas, y resultan súper bebibles: una copa llama a la otra.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Reserva 2008 - Bodega Familia Schroeder

Bodega Familia Schroeder, en San Patricio del Chañar, Neuquén

Allí construyó esta familia neuquina su bodega, junto a los viñedos con un diseño de vanguardia, dónde los vinos se vinifican por gravedad, como debe ser. Fue un flechazo el encuentro con este vino cosecha 2008, un blend muy especial, que repite el mismo assemblage de su vino top, en diferentes proporciones y sólo con un breve paso por roble (3 meses, el 40 % del corte).

Se trata de botellas que no podrán conseguir en la Argentina, ni en góndolas, vinotecas o restó, ya que fue creado para exportar, especialmente a México. Nos encantó su frescura, sus bríos. Pinot Noir es el cepaje estrella de la bodega, ya que lo elaboran en varios estilos. Y el Malbec patagónico tiene características sensoriales asombrosas, tanto en color, como en aromas y sabor. Se unen la estructura y untuosidad del Malbec (60%) con la elegancia y sutileza del Pinot Noir (40%). Muestra un color rojo intenso, límpido y brillante, con aromas a frutas, flores- la violeta que caracteriza al Malbec- un toque de hongos tan Pinot Noir y una lejana nota especiada, por la fugaz crianza en roble. Entrada amable, fresco, muy bebible. Una copa llama a la siguiente, de eso se trata la modernidad. Atención, aunque el alcohol esta bien integrado en la estructura del vino ya apenas se siente, tiene 14,3 grados, como suelen tener los tintos de la región. Y permanece en la memoria, con un recuerdo no larguísimo, pero si absolutamente placentero. Absolutamente versátil a la hora de combinar con gran variedad de platos. En el impecable restaurante de la bodega lo probamos con trucha grillada. Con el cordero, especialmente si es patagónico, en cualquier forma de cocción, establece una armonía emocionante